Cada 22 de marzo, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial del Agua, una fecha impulsada por Naciones Unidas que nos recuerda la urgencia de actuar frente a la crisis global del agua y el saneamiento. En Aguatuya, esta jornada no es solo una conmemoración: es una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con soluciones reales, medibles y sostenibles que aceleran la transformación hacia un modelo de gestión integral del agua en Bolivia.
La crisis del agua y el saneamiento: una realidad que debemos enfrentar
Imaginemos una comunidad de solo 100 personas. En ella:
- 25 personas tendrían que recolectar agua insalubre de arroyos o estanques lejanos, arriesgando su salud diariamente.
- 22 personas carecerían de saneamiento básico, viéndose obligadas a hacer sus necesidades al aire libre, con los riesgos que esto implica especialmente para mujeres y niñas.
- 46 personas vivirían rodeadas de aguas residuales sin tratar, aumentando el riesgo de enfermedades.
- Más de la mitad de los humedales cercanos habrían desaparecido, agravando inundaciones y pérdida de biodiversidad.
A nivel global, estas cifras se traducen en realidades alarmantes:
- 2.000 millones de personas carecen de agua potable gestionada de forma segura.
- 3.600 millones no tienen acceso a saneamiento seguro. – 494 millones aún practican la defecación al aire libre.
- El 44% de las aguas residuales domésticas no recibe tratamiento adecuado.
Estas cifras no solo representan un problema ambiental (dimensión Ambiental), sino también una profunda inequidad social (dimensión Social) que afecta principalmente a las poblaciones más vulnerables.



